HUÉSPED
Un huésped comprometido es aquel cuya resistencia
a la infección está deteriorada a causa de una enfermedad, una terapia o una
quemadura. Dos condiciones pueden comprometer al huésped y son:
- La ruptura de la piel.
- La supresión del sistema inmunitario.
La piel y las mucosas intactas representan barreras
físicas que son muy buenas contra la mayoría de los patógenos. Por ejemplo las
quemaduras, las heridas quirúrgicas, traumatismos, inyecciones etc pueden
romper la primera línea de defensa y así aumentar la susceptibilidad de una
persona a las enfermedades hospitalarias. Especialmente los pacientes quemados
son muy susceptibles a las infecciones nosocomiales ya que su piel no es una
barrera efectiva contra los microorganismos.
El riesgo
de infección también se relaciona con otros procedimientos invasivos. Habitualmente
los pacientes que requieren unos procedimientos invasivos suele ser porque
tienen una enfermedad subyacente bastante grave, lo que aumenta por tanto la
susceptibilidad a las infecciones. Los dispositivos invasivos proporcionan una
vía para que los microorganismos del ambiente ingresen en el cuerpo, además,
contribuyen a transferir microbios de una parte del cuerpo a otra. Los
patógenos también pueden proliferar en los dispositivos.