En otra entrada os hemos explicado las diferentes causas por las que una persona contrae la infección por VIH, y que el SIDA es el estadío final de ésta, para recordarla pincha aquí. Por lo tanto, hoy nos centraremos un poco más en el SIDA.
Como ya sabéis, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) causa el SIDA, un virus que ataca al sistema inmunitario y deja al organismo vulnerable a una gran variedad de infecciones y cánceres potencialmente mortales. Por lo cual, las bacterias comunes, los hongos levaduriformes, los parásitos y los virus que generalmente no provocan enfermedades serias en personas con sistema inmunitario sano, pueden provocar enfermedades mortales en personas con SIDA.
Se ha encontrado el VIH en saliva, lágrimas, tejido del sistema nervioso, líquido cefalorraquídeo, sangre, semen (incluido el líquido preseminal, que es el líquido que sale antes de la eyaculación), flujo vaginal y leche materna. Sin embargo, se ha demostrado que sólo la sangre, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna transmiten la infección a otras personas.