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martes, 5 de noviembre de 2013

Prevención y tratamiento de la hepatitis C

Hoy os vamos a hablar sobre los métodos de prevención y los tratamientos más adecuados de la hepatitis "C", como ya comentamos en entradas anteriores.

PREVENCIÓN DE LA HEPATITIS "C"

En la actualidad, todavía no existen vacunas que ayuden a protergernos ante esta enfermedad, por eso es muy importante extremar las precauciones. Algunas de las medidas que pueden adoptarse dentro del hospital para evitar el contagio son las siguientes:
  • Tener una buena higiene personal e intentar que no haya aglomeraciones de gente.
  • Utilización de guantes. Cuando se vaya a pinchar a un paciente afectado conviene utilizar doble guante para reducir el riesgo de pincharse.
  •  Evitar contactar con la sangre de los pacientes infectados y tapar cualquier herida cutánea que tengamos.
  • Dar inyecciones sólo cuando sea necesario.
  • No realizar transfusiones de sangre o transplantes de órganos que estén contaminados.
  • Deshacerse del material sanitario que pueda estar infectado.
  • No beber agua en las áreas del hospital en las que no exista un control apropiado.
  • Mantener una buena vigilancia epidemiológica en todo momento.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la hepatitis C consiste en la utilización de medicamentos antivirales para impedir que el virus se multiplique en el interior de las células hepáticas, sin embargo, no todos son igual de efectivos ya que depende de una serie de factores, tales como: la fase en la que está la patología (aguda o crónica), el modelo de virus que sea (se conocen seis tipos diferentes de virus de la hepatitis C), la proporción de agentes infecciosos que se encuentran en el torrente circulatorio, etc. Por todo ello, el tratamiento será establecido por el médico teniendo en cuenta todas las características mencionadas. 
La medicación más utilizada para tratar esta patología es una mezcla de ribavirina e interferón, que seadministra durante 24-48 semanas aproximadamente, sin embargo, no todos los pacientes responden adecuadamente a este tratamiento aunque, gracias a los nuevos avances de la ciencia, se han creado nuevos fármacos (boceprevir y telaprevir) que, junto con los dos mencionados anteriormente, consiguen muy buenos resultados en el tratamiento de esta enfermedad y tienen menores efectos adversos en la mayoría de los pacientes. 
Además de seguir el tratamiento indicado por el médico también se aconseja llevar una alimentación saludable y con pocas grasas, beber muchos líquidos para evitar la deshidratación, no consumir alcohol, no tomar ningún tipo de medicación que no haya sido recetada por el médico, descansar, etc.
En los casos más graves, cuando el hígado ya está totalmente deteriorado y no se puede recuperar poniendo en riesgo la vida del paciente, se plantea la opción del transplante.






lunes, 4 de noviembre de 2013

Signos y síntomas de la hepatitis C

Hoy comentaremos, como ya dijimos en previas entradas, cuáles son los signos y síntomas más habituales de la hepatitis "C", puesto que es de vital importancia detectarlos cuanto antes para impedir que se agrave la enfermedad. Hay que tener mucho cuidado puesto que es una patología que, en sus etapas iniciales, es asintomática en el 80% de los casos. Sin embargo, la enfermedad sigue avanzando poco a poco pudiendo llegar, en los casos más graves, a cirrosis y cáncer de hígado.
Mañana hablaremos sobre la prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA HEPATITIS "C"

Al principio, cuando la enfermedad es sintomática, los síntomas que se presentan son muy parecidos a los de la gripe, entre ellos nos encontramos:
  • Febrícula o hipertermia.
  • Tos y estornudos.
  • Temblores.
  • Fatiga y malestar de todo el cuerpo.
  • Molestias en músculos y articulaciones.
  • Pérdida de las ganas de comer con la consiguiente disminución de peso.
  • Náuseas y vómitos. 
  • Diarrea.
  • Etc.
Más tarde comienzan aparecer otros síntomas más comunes de la esta patología, son los siguientes:
ICTERICIA
  • Presencia de ictericia (coloración amarilla en piel y mucosas), es la característica más habitual en los pacientes afectados por hepatitis debido a una mayor concentración de bilirrubina en el torrente sanguíneo.
  • La orina turbia y las deposiciones claras.
  • Prurito y manifestación de manchas cutáneas.
  • Molestias en la parte derecha del abdomen (hígado) o en la parte izquierda (bazo).
  • Presencia de ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal).
  • Cirrosis (cicatrización del tejido hepático).
    HÍGADO NORMAL E HÍGADO CON CIRROSIS
Si la inflamación del hígado se vuelve crónica puede dar lugar a graves alteraciones en cuanto al funcionamiento del hígado. Éstas pueden ser:
  • Agudas o repentinas: descenso en la elaboración de ciertas proteínas indispensables para el organismo, alteración funcional del cerebro ya que el hígado no puede deshacerse de los elementos tóxicos del torrente circulatorio y, en los casos más graves, puede terminar en coma.
  • Crónicas: suelen darse antes de que se manifieste la cirrosis.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Hepatitis "C": definición, transmisión y periodo de incubación

En esta nueva entrada vamos a hablaros de la hepatitis "C". Es un factor de riesgo muy importante en el ámbito intrahospitalario tanto para los pacientes como para los trabajadores y, por ello, conviene extremar las precauciones.
En próximas entradas iremos profundizando más en esta enfermedad y os hablaremos de los signos y síntomas más habituales, su prevención y su tratamiento.

¿QUÉ ES LA HEPATITIS "C"?

La hepatitis C consiste en una inflamación del hígado con modificación de su función habitual, originada por un microorganismo vírico conocido como virus de la hepatitis C. Esta inflamación impide el traslado de la bilis creada en el hígado durante el proceso de descomposición de las grasas. Debido a esto, el hígado no es capaz de realizar correctamente sus funciones, como son, deshacerse de las sustancias dañinas de pueda haber en el torrente sanguíneo, elaborar múltiples sustancias indispensables para el organismo, servir como depósito y repartir las vitaminas, la glucosa y los minerales por todo el cuerpo.
La enfermedad puede tener una evolución aguda, subaguda o crónica aunque, en el 90% de las personas, es crónica.
VIRUS DE LA HEPATITIS C
¿CÓMO SE TRANSMITE?

En el ámbito hospitalario se contagia, fundamentalmente, por exposición directa con la sangre de un paciente afectado por la enfermedad. Los principales mecanismos que pueden colaborar en su diseminación son:
  • Pinchazos con agujas infectadas o cortes con instrumental contaminado.
  • Cuando la sangre de un paciente infectado penetra en una herida cutánea, los ojos o la boca.
  • Transfusiones de sangre.
  • Trasplantes de órganos contaminados.
  • Hemodiálisis.
  • Por tocar instrumental sanitario infectado.
  • Al dar a luz si la madre padece la enfermedad se puede contagiar al hijo.
Es interesante saber que el virus puede subsistir a temperatura ambiente durante días en los instrumentales infectados por el mismo.

TIEMPO DE INCUBACIÓN

El tiempo de incubación de esta enfermedad puede prolongarse desde dos semanas a seis meses.
Los pacientes que presentan una evolución aguda o subaguda de esta patología pueden propagar la hepatitis C desde el instante en el que entraron en contacto con el virus hasta las dos semanas posteriores a la manifestación de los síntomas iniciales. Sin embargo, los pacientes con un curso crónico de la enfermedad, la transmiten siempre.


Aquí os dejamos un vídeo explicativo por si queréis saber un poco más acerca de esta enfermedad: