Mostrando entradas con la etiqueta síntomas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta síntomas. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de noviembre de 2013

Conjuntivitis: definición, síntomas y diagnóstico

En la entrada de hoy vamos a hablaros sobre otra enfermedad infecciosa muy común, la conjuntivitis. Mañana hablaremos sobre los métodos de prevención y el tratamiento más adecuado para solucionarla.

¿QUÉ ES LA CONJUNTIVITIS?

La conjuntivitis es una patología de origen infeccioso y altamente contagiosa que consiste en la inflamación de la membrana mucosa que recubre la zona interna de los párpados y parte del globo ocular. Suele afectar generalmente a un ojo pero puede transmitirse al otro y propagarse a otras personas si no se toman las medidas de profilaxis adecuadas.
El modo de transmisión puede ser por contacto directo debido a una mala higiene de las manos o al contacto con materiales infectados, o también por diseminación aérea de los microorganismos patológicos que la causan.
Los agentes responsables de esta patología son diversos, entre ellos nos encontramos: los virus (son los que tienen una mayor prevalencia), bacterias (la más frecuente es el sraphylococcus aureus pero hay otros como el gonococo, neumococo, etc), hongos (sobre todo en personas que utilizan lentillas)y, también, empleo de determinados medicamentos, pestañas, etc que pueden provocar irritación ocular o pequeños traumatismos oculares. 
Es la enfermedad más habitual a nivel de los ojos y se puede presentar a cualquier edad.


SÍNTOMAS

Los síntomas pueden ser distintos en función de cual fuera el agente etiológico pero hay una serie de manifestaciones habituales. Son las siguientes:
  • Rubor, provocado por un incremento del aporte de sangre a la membrana mucosa del ojo (conjuntiva).
  • Sensación de tener algo de arenilla o algún elemento extraño en el interior del ojo.
  • Mayor producción de secreción lagrimal.
  • Aumento de la secreción por parte de la conjuntiva sobre todo durante la noche.
  • Sensación de calor.
  • La luz excesiva puede causar algo de molestia en estas situaciones.
  • Picor.
  • Producción de costras en los párpados.
  • A veces también se puede presentar dolor.

DIAGNÓSTICO

Para diagnosticar la conjuntivitis bastará con que el médico realice una exploración del globo ocular y, en caso de duda, también puede tomar una pequeña muestra de la membrana mucosa para su posterior estudio.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Síntomas, pruebas, tratamiento y pronóstico de la hepatitis A.

En esta entrada os seguimos hablando cómo ya os hemos dicho de la hepatitis A.

Síntomas, generalmente suelen aparecer de 2 a 6 semanas después de estar expuesto al virus de la hepatitis A. Normalmente son leves, pero pueden durar hasta varios meses, sobre todo en adultos. Los síntomas son: orina oscura, fatiga, picazón, inapetencia, fiebre baja, náusea y vómitos, heces de color arcilla o pálidas y piel amarilla (ictericia).


Pruebas y exámenes, el medico llevará a cabo un examen físico y puede así descubrir que tiene un agrandamiento y sensibilidad en el hígado. Los exámenes de sangre pueden mostrar:
  • Anticuerpo IgM e IgG elevados por la hepatitis A (los IgM resultan positivos antes que lo IgG).
  • Enzimas hepáticas elevadas, especialmente las enzimas transaminasas.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Bronquitis aguda: definición, síntomas y diagnóstico

En esta nueva entrada vamos a hablar acerca de otra patología infecciosa conocida como bronquitis aguda. En posteriores entradas diremos cuáles son las medidas de prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

¿QUÉ ES?

La bronquitis aguda es una enfermedad de origen infeccioso que se contagia de una persona a otra por vía aérea a través de las gotitas de saliva que el individuo afectado emite cuando habla, tose o estornuda; o también por contacto directo, por ejemplo, por una inadecuada higiene de las manos.
Esta infección comienza en las vías altas del aparato respiratorio (nariz, senos paranasales y garganta) y va descendiendo hasta llegar a los bronquios donde provoca la inflamación de la pared interior de los mismos pero sin afectación pulmonar.
Los gérmenes patógenos responsables de esta enfermedad en la mayor parte de los casos (90% aproximadamente) son los virus. Los más habituales son los myxovirus, adenovirus, rinovirus, etc. En ocasiones, también puede estar provocada por bacterias aunque es bastante menos frecuente y, muy excepcionalmente, por hongos.
Normalmente, los pacientes dejan de manifestar síntomas sin recibir ningún tipo de medicación en un periodo de cinco días aproximadamente. No obstante, la tos puede persistir unos siete o diez días y, en ciertas ocasiones, se puede prolongar durante semanas o incluso meses aunque ya no haya infección debido a que la capa que rodea a los bronquios puede seguir algo inflamada, provocando la disminución de la luz bronquial y dificultando el transporte de oxígeno hacia los pulmones.

  SÍNTOMAS

En la bronquitis aguda se pueden presentar una serie de manifestaciones. Son las siguientes:
  • Dolor de garganta.
  • Tos que puede ir acompañada de secreciones claras, amarillentas o verdosas.
  • Dolor o sensación de presión en la zona del tórax.
  • Temperatura elevada.
  • Disnea.
  • Fatiga.
  • Respiración sibilante.
  • Congestión nasal.
  • Escalofríos.

DIAGNÓSTICO

El médico puede realizar una serie de pruebas para saber si realmente existe bronquitis aguda o se trata de otra patología. Entre ellas se encuentran:
  • Realización de una placa de rayos X para descartar la presencia de una neumonía.
  • Auscultación torácica con un fonendoscopio para localizar cualquier sonido respiratorio anómalo.
  • Medir el nivel de oxígeno en sangre con un aparato que se sitúa en la punta del dedo de la mano.
  • Realización de una analítica de sangre para descartar otras patologías.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Síntomas, etapas y diagnóstico de la legionella

En la entrada de hoy vamos a hablar del diagnóstico, las etapas y los síntomas más habituales de la legionella, como ya comentamos en anteriores entradas. Es importante detectar los síntomas lo antes posible para poder comenzar con el tratamiento y erradicarla a tiempo ya que, aunque suele curarse, en los casos más graves puede llegar a provocar la muerte de la persona afectada. 
En posteriores entradas también hablaremos de la prevención, factores de riesgo y tratamiento de esta enfermedad.

SÍNTOMAS DE LA LEGIONELLA

Las manifestaciones clínicas que se suelen presentar en esta enfermedad son las siguientes:
  • Disnea.
  • Hipertermia.
  • Presencia de tos sin secreciones respiratorias aunque, a medida que avanza la enfermedad, puede presentarse expectoración. 
  • Hemoptisis.
  • Malestar abdominal con presencia de náuseas, vómitos y descomposición.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza y dolor en la zona del tórax.
  • Aturdimiento.
  • Dolor de músculos y articulaciones.
  • Adelgazamiento.
  • Escalofríos y temblores.



ETAPAS DE LA ENFERMEDAD

En la legionella podemos distinguir tres etapas diferentes:
  • Etapa de incubación: en ella la bacteria ya se encuentra en el interior del organismo pero aún no se ha manifestado, es decir, el paciente permanece asintomático. Esta etapa puede durar hasta diez días aproximadamente.
  • Etapa prodrómica: ya se presentan los síntomas iniciales pero son poco específicos de esta enfermedad por lo que pueden confundirse con los de otras patologías. Se presentan alteraciones gastrointestinales, disminución de peso, etc.
  • Etapa clínica: en ella ya surgen las manifestaciones propias de la enfermedad como dificultad respiratoria, hipertermia, aturdimiento, tos sin presencia de secreciones al inicio, etc.

DIAGNÓSTICO

La legionella es difícil de diagnosticar porque es sencillo confundirla con otras patologías que también provocan neumonía. Para verificar su existencia se llevan a cabo los siguientes procedimientos:
  • Análisis de orina: los gérmenes patógenos son eliminados a través de la orina y se detectan en el análisis. Es la táctica más rápida.
  • Cultivo del germen patógeno en la expectoración: se separa la bacteria en la muestra de esputo y se envía al laboratorio en el menor tiempo posible. Los resultados pueden tardar como mucho dos semanas.
  • Análisis serológico: con ella se puede determinar la existencia de células del sistema inmunitario específicas contra el germen causante de la enfermedad.















Síntomas y tratamiento del VIH

Las personas que resultan infectadas por el VIH pueden no tener ningún síntoma hasta los 10 años, pero es muy importante saber que, a pesar de esto, si pueden transmitirle la infección a otros. Después de entrar en contacto con el virus, pueden pasar hasta 3 meses para que un examen de sangre muestre que la persona tiene VIH.

Algunos síntomas relacionados con la infección por VIH comprende:
  • Diarrea crónica durante más de un mes.
  • Fatiga persistente y aguda.
  • Fiebre o sudoración nocturna.
  • Candidiasis vaginal frecuente.
  • Dolor de cabeza.
  • Úlceras bucales, incluida la infección por cándida (candidiasis bucal).
  • Rigidez o dolor muscular.
  • Erupción cutánea de diversos tipos, incluidas dermatitis seborreica y psoriasis.
  • Dolor de garganta.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos.
Nota:  muchas personas no tienen síntomas cuando reciben el diagnóstico de infección por VIH.

Tratamiento
Por lo general, los médicos recomiendan medicamentos para pacientes que se comprometen a tomar toda la medicación y tienen un conteo de CD4 por debajo de 500 células/mm3 (señal de un sistema inmunitario debilitado). Algunas personas, entre las que se incluyen las mujeres embarazadas y las personas con problemas neurológicos o renales relacionados con el VIH, pueden necesitar tratamiento sin importar su conteo de CD4.

Es extremadamente importante que las personas con VIH tomen todas las dosis de medicamentos, De lo contrario, el virus puede volverse resistente a los fármacos, motivo del cual ya os hemos hablado en otras entradas. La terapia involucra siempre una combinación de medicamentos antivirales. Las mujeres embarazadas con infección por VIH reciben tratamiento para reducir la posibilidad de transmitir la infección al bebé.

Hay que concienciar a las personas con infección por VIH con relación a su enfermedad y a su tratamiento, de modo que puedan ser partícipes activos en la toma de decisiones junto con su médico.


A cosntinuación os dejamos un enlace con un programa interactivo publicado por el Instituto de Educación al Paciente y autorizado por Medlineplus en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, en el que podéis encontrar preguntas con sus respuestas, entre otras cosas.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Varicela.

Hola, en esta entrada os vamos a seguir hablando de otra enfermedad infecciosa como es la varicela. Siempre se recomienda que el personal de salud se de la vacuna contra la varicela para así evitar contagios.

¿Qué es? La varicela es una infección viral muy contagiosa provocada por el virus varicela zoster. Se caracteriza por una erupción vesicular en forma de manchas y ampollas que producen picazón. Esta enfermedad es común entre la población infantil, aunque tienen una variante propia de los adultos, el herpes zoster, que resulta más seria y consiste en la reactivación posterior del virus.

Las causas, se transmite a través de pequeñas gotas de líquido vesicular o secreciones del tracto respiratorio que son transportadas por el aire, especialmente cuando el enfermo tose o estornuda. También se contagia al estar en contacto con objetos que han sido contaminados. Por este motivo es importante que el paciente sea aislado, la probabilidad de transmisión entre los niños que asisten al mismo centro escolar o entre lo miembros de la familia, supera incluso el 90%.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Tos ferina: definición, etapas y síntomas

En esta nueva entrada vamos a hablar sobre otra enfermedad infecciosa, la tos ferina, que es extremadamente contagiosa y, por lo tanto, es conveniente conocerla e intentar tomar todas las medidas necesarias para evitar su transmisión en el ámbito hospitalario.
Mañana hablaremos sobre las medidas de profilaxis y el tratamiento de esta patología. 

¿QUÉ ES LA TOS FERINA?

La tos ferina es una enfermedad de origen infeccioso que perjudica al sistema respiratorio y que se transmite por vía aérea de un individuo a otro a través de las gotitas de saliva de las personas afectadas. Es una enfermedad de origen bacteriano cuyo principal agente causal es un bacilo llamado "Bordetella Pertussis", que tiene una probabilidad de contagio muy elevada y que se localiza en la boca, la nariz y la garganta de las personas infectadas.
Se da sobre todo en niños, adultos y bebés. No obstante, los bebés son los que tienen un mayor riesgo de sufrir consecuencias graves pudiendo llegar, en los peores casos, a la muerte. La gente de edad avanzada también puede sufrir hemorragias en el cerebro como consecuencia de esta patología.
BORDETELLA PERTUSSIS














ETAPAS Y SÍNTOMAS

En la tos ferina distinguimos cuatro etapas:
  • Etapa de incubación: no se presentan síntomas. Puede mantenerse hasta dos semanas.
  • Etapa catarral: comienza después de la etapa de incubación y puede prolongarse dos semanas más. Se comienzan a presentar los primeros síntomas que son parecidos a los de un catarro: lagrimeo ocular, inflamación de la mucosa de las fosas nasales, pérdida de las ganas de comer, ronquera, estornudos y tos sobre todo durante la noche aunque también puede aparecer durante el día.
  • Etapa convulsiva o paroxística: se presenta tos de forma repentina, recurrente e incesante. Esto provoca una fuerte disnea que no permite a la persona inspirar una cantidad suficiente de oxígeno, con lo cual, se presenta cianosis y fatiga. Esta etapa puede persistir cuatro o seis semanas aproximadamente. Otros síntomas característicos de esta fase son: hinchazón de la cara y de los párpados, sangrado de nariz, lipotimia, incontinencia urinaria, etc.
  • Etapa de convalecencia: van desapareciendo progresivamente todos los síntomas de la enfermedad. Esta fase puede mantenerse de 1 a 3 semanas aproximadamente, sin embargo, aunque la persona afectada ya se haya recuperado, pueden volver a darse brotes de tos paroxística debido a que el área del sistema respiratorio a la que atacó la bacteria todavía puede estar un poco debilitada después de la infección.


martes, 5 de noviembre de 2013

Diagnóstico y tratamiento del virus de la gripe

Buenos días! Ayer os explicamos la forma de transmisión y la prevención del virus de la gripe, por lo tanto hoy os hablaremos un poco más de su diagnóstico y de su posible tratamiento. Un tema de gran interés, ya que todos los años se producen epidemias de enfermedades respiratorias causadas por la gripe durante el final del otoño o el comienzo del invierno. A pesar de que muchos virus respiratorios pueden causar síntomas de gripe, los virus A y B de la gripe suelen ser responsables de las epidemias hacia el final del otoño el invierno.

Síntomas de gripe

Al comienzo, la gripe cursa con dolores de cabeza, escalofríos y tos seca, síntomas a los que le sigue la fiebre (aparece en el segundo o tercer día) que puede subir hasta 38'5 o 39'5ºC, dolor muscular en brazos, piernas y espalda, y un estado de malestar general y cansancio. Con la fiebre los síntomas respiratorios se hacen visibles: congestión nasal, enrojecimiento y malestar en la garganta.

Al principio, los síntomas respiratorios pueden ser relativamente débiles; posteriormente, la tos puede intensificarse y agregarse esputos. En muchos casos la piel adquiere una temperatura elevada y está enrojecida, especialmente la cara. El enfermo, especialmente si es un niño, puede presentar náusea y vómitos. Los síntomas suelen aparecer durante una semana, luego desaparecen, aunque permanece la sensación de cansancio e inapetencia unos días más. Muy pocas veces la gripe va acompañada de síntomas gastrointestinales.

Al cabo de 2 o 3 días, la mayor parte de la sintomatología desaparece rápidamente, si bien en cuertos casos la fiebre dura hasta 5 días. Sin embargo, la bronquitis y la tos pueden persistir durante 10 días o más y los cambios producidos en las vías respiratorias tardan de 6 a 8 semanas en resolverse completamente. La debilidad y la fatiga pueden prolongarse durante varios días o en ocasiones durante semanas.

Diagnóstico
Por lo general, todos conocen los síntomas de la gripe, y dado que se produce por epidemias, su diagnóstico suele ser correcto por la propia persona o por su entorno cercano. Lo que le diferencia de un catarro común es su gravedad y la presencia de fiebre muy alta. Para identificar la infección por el virus de la gripe se puede realizar una prueba a partir de una muestra de sangre, aunque no siempre es necesario llevar a cabo este procedimiento. 
El mejor modo de establecer el diagnóstico es recuperando el virus mediante un cultivo de secreciones respiratorias.

Tratamiento
El mejor tratamiento es "pasar la gripe", lo que significa que hoy por hoy no tiene curación. Aún así, existen algunos fármacos antivirales (no antibióticos) y remedios de origen natural que pueden reducir la intensidad de los episodios.
Las recomendaciones médicas resultan muy familiares: permanecer en cama y reposar, beber mucho líquido (zumos y caldos) y recurrir a los antitérmicos, analgésicos antipiréticos para rebajar los síntomas, fundamentalmente desde el momento en el que éstos comienzan hasta 24 ó 49 horas después de que la temperatura corporal vuelva a la normalidad. Los antibióticos no sirven para tratar un cuadro gripal, ya que la acción de estos fármacos sólo se dirige hacia las bacterias, y la gripe está producida por un agente viral; sólo en caso de que evolucione hacia complicaciones como neumonía o bronquitis tiene sentido valerse del tratamiento antibiótico. Pero, además de los fármacos antivirales, el paciente tiene la posibilidad de recurrir a terapias naturales para reducir la agresividad de los síntomas.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Signos y síntomas de la hepatitis C

Hoy comentaremos, como ya dijimos en previas entradas, cuáles son los signos y síntomas más habituales de la hepatitis "C", puesto que es de vital importancia detectarlos cuanto antes para impedir que se agrave la enfermedad. Hay que tener mucho cuidado puesto que es una patología que, en sus etapas iniciales, es asintomática en el 80% de los casos. Sin embargo, la enfermedad sigue avanzando poco a poco pudiendo llegar, en los casos más graves, a cirrosis y cáncer de hígado.
Mañana hablaremos sobre la prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA HEPATITIS "C"

Al principio, cuando la enfermedad es sintomática, los síntomas que se presentan son muy parecidos a los de la gripe, entre ellos nos encontramos:
  • Febrícula o hipertermia.
  • Tos y estornudos.
  • Temblores.
  • Fatiga y malestar de todo el cuerpo.
  • Molestias en músculos y articulaciones.
  • Pérdida de las ganas de comer con la consiguiente disminución de peso.
  • Náuseas y vómitos. 
  • Diarrea.
  • Etc.
Más tarde comienzan aparecer otros síntomas más comunes de la esta patología, son los siguientes:
ICTERICIA
  • Presencia de ictericia (coloración amarilla en piel y mucosas), es la característica más habitual en los pacientes afectados por hepatitis debido a una mayor concentración de bilirrubina en el torrente sanguíneo.
  • La orina turbia y las deposiciones claras.
  • Prurito y manifestación de manchas cutáneas.
  • Molestias en la parte derecha del abdomen (hígado) o en la parte izquierda (bazo).
  • Presencia de ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal).
  • Cirrosis (cicatrización del tejido hepático).
    HÍGADO NORMAL E HÍGADO CON CIRROSIS
Si la inflamación del hígado se vuelve crónica puede dar lugar a graves alteraciones en cuanto al funcionamiento del hígado. Éstas pueden ser:
  • Agudas o repentinas: descenso en la elaboración de ciertas proteínas indispensables para el organismo, alteración funcional del cerebro ya que el hígado no puede deshacerse de los elementos tóxicos del torrente circulatorio y, en los casos más graves, puede terminar en coma.
  • Crónicas: suelen darse antes de que se manifieste la cirrosis.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Signos y síntomas, tratamiento y prevención de las bacteriemias

Hoy vamos a comentar cuales son los principales signos y síntomas, tratamiento y prevención de las bacteriemias, de las que ya hemos hablado en entradas anteriores.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Cuando la bacteriemia es temporal suele ser asintomática, ya que el cuerpo de forma natural suele deshacerse de una pequeña proporción de bacterias en un corto periodo de tiempo. Pero cuando la infección pasa de ser transitoria a estar completamente establecida, pueden aparecer distintos signos y síntomas que debemos reconocer para poner en marcha las medidas de actuación que sean necesarias.
Las manifestaciones que se pueden presentar en estos casos son: frío y escalofríos, irritabilidad, naúseas y vómitos, diarrea, hipotensión, debilidad, diaforesis, somnolencia, hipertermia, pérdida de apetito, etc.
Es importante saber que lo más destacado de las bacteriemias es que suelen dar lugar a una sepsis y shock séptico, que se caracteriza por un descenso acusado de la tensión arterial y una insuficiencia renal aguda que puede llevar a la muerte en los casos más graves.

TRATAMIENTO

La medida más importante para combatir una bacteriemia es el establecimiento del tratamiento antibiótico adecuado de forma rápida y eficiente, ya que ha resultado ser muy efectivo en el descenso de la mortalidad asociada a esta enfermedad. De todas formas, es imprescindible empezar con el tratamiento antibiótico lo antes posible porque cuanto más se retrase su comienzo, más disminuye la probabilidad de supervivencia de los pacientes.

 Así mismo, a la hora de tratar esta infección también se debe tener en cuenta el drenaje o tratamiento quirúrgico inmediato sobre el foco que la originó en los casos que sea necesario, la vigilancia de la funcionalidad de los órganos vitales y llevar a cabo un correcto soporte hemodinámico y respiratorio.

PREVENCIÓN

La prevención de la bacteriemia se basa en la implantación de una serie de medidas de profilaxis tanto a la hora de colocar el catéter intravenoso, como a la hora de mantenerlo en buen estado para que no pueda servir como posible fuente de infección para el paciente y, de esta manera, evitar poner en riesgo su salud e incluso la vida.

Medidas durante la colocación del catéter

Lavado riguroso de las manos.
Utilizar métodos de máxima barrera como gorros, gafas de protección, mascarillas, guantes estériles, etc.
Antisepsis de la piel con clorhexidina.
Si vamos a colocar un catéter venoso central, elegir preferiblemente la vena subclavia.
Medidas para el mantenimiento o conservación del catéter

Lavado riguroso de las manos.
Controlar los apósitos y cambiarlos por uno nuevo siempre que sea necesario (cada 48 horas aproximadamente).
Emplear la máxima asepsia posible de todo el instrumental.
Vigilar todos los días el estado de las vías y retirar las que no hagan falta. 

 

martes, 22 de octubre de 2013

Neumonía: tipos y síntomas

Se pueden diferenciar 3 tipos de neumonía:
  1. Neumonía neumocócica
  2. Neumonía estafilocócica
  3. Neumonía vírica
Por otra parte, las neumonías pueden adquirirse en medios extrahospitalarios (NAC), o dentro de centros hospitalarios (neumonías nosocomiales), como ya decíamos en la entrada dedicada a los factores etiológicos de la neumonía.

Bueno, pues pasaremos a hablar de los tipos de neumonías y empezaremos por la neumocócica.

¿Cuándo hablamos de infección?

En otra entrada hablaremos de cuáles son las infecciones nosocomiales más frecuentes, pero ateniéndonos a éstas tendremos que establecer unos criterios para saber en qué momento nos encontramos ante una infección de esta índole.

El siguiente cuadro nos ofrece deficiniciones simplificadas que pueden ser útiles para algunos establecimientos sin acceso a técnicas de diagnóstico complejas, ya que nos permiten identificar signos y síntomas.
 
Pero, a parte de las citadas en el cuadro, hay muchos otros sitios de infecciones potenciales, como pueden ser:
  • Las infecciones de la piel y de los tejidos blandos: las lesiones abiertas (úlceras comunes o por decúbito, quemaduras) fomentan la colonización bacteriana y puede ocasionar infección sistémica.
  • La gastroenteritis es la infección nosocomial más común en los niños.
  • La sinusitis y otras infecciones entéricas, las infecciones de los ojos y de la conjuntiva.
  • La endometritis y otras infecciones de los órganos genitales después del parto.