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jueves, 31 de octubre de 2013

Criterios para diagnosticar una infección de la herida quirúrgica

Hoy vamos a hablaros de los principales criterios para diagnosticar una infección en el lugar de una herida quirúrgica. Esto nos ayudará a realizar un diagnóstico precoz para iniciar cuanto antes su tratamiento, y poder reducir así todos los problemas que conlleva esta infección nosocomial.

Las infecciones de la herida quirúrgica se dividen en dos tipos: las incisionales y las de órganos y espacios. A su vez, las incisionales se subdividen en 2 tipos, la superficial y la profunda. Las infecciones incisionales superficiales son aquellas que afectan sólo a la piel y el tejido celular subcutáneo, mientras que las profundas afectan a los tejidos blandos profundos de la incisión. La infección de los órganos o espacios, abiertos o manipulados durante el acto operatorio, afecta a cualquier parte de la anatomía (órganos o espacios) diferente de la incisión.

Infección superficial de la incisión
Debe cumplir los siguientes criterios:
Se produce durante los 30 primeros días posteriores a la cirugía y afecta sólo a la piel y tejido celular subcutáneo en el lugar de la incisión y ha de hallarse presente al menos uno de estos criterios: 
  1. Exudado purulento de la incisión superficial.
  2. Aislamiento de un microorganismo en el cultivo de un líquido o de un tejido procedente de la incisión superficial (a partir de una muestra obtenida de forma aséptica).
  3. Al menos uno de los siguientes signos o síntomas de infección: dolor o hipersensibilidad al tacto o a la presión, inflamación localizada (calor, tumefacción, eritema).
  4. Diagnóstico médico de infección superficial de la incisión.

martes, 22 de octubre de 2013

¿Cuándo hablamos de infección?

En otra entrada hablaremos de cuáles son las infecciones nosocomiales más frecuentes, pero ateniéndonos a éstas tendremos que establecer unos criterios para saber en qué momento nos encontramos ante una infección de esta índole.

El siguiente cuadro nos ofrece deficiniciones simplificadas que pueden ser útiles para algunos establecimientos sin acceso a técnicas de diagnóstico complejas, ya que nos permiten identificar signos y síntomas.
 
Pero, a parte de las citadas en el cuadro, hay muchos otros sitios de infecciones potenciales, como pueden ser:
  • Las infecciones de la piel y de los tejidos blandos: las lesiones abiertas (úlceras comunes o por decúbito, quemaduras) fomentan la colonización bacteriana y puede ocasionar infección sistémica.
  • La gastroenteritis es la infección nosocomial más común en los niños.
  • La sinusitis y otras infecciones entéricas, las infecciones de los ojos y de la conjuntiva.
  • La endometritis y otras infecciones de los órganos genitales después del parto.